Campaña de email marketing para NCB (National Commercial Bank Jamaica) × Mastercard, encargada a través de una agencia de marketing, orientada a promover el uso de las tarjetas de crédito. Mi rol fue tomar los diseños ya resueltos en Photoshop por el equipo de diseño y llevarlos a HTML funcional para email, organizando además la grilla de contenido para los tres segmentos de audiencia de la campaña.
El resultado fue un set de piezas de email listas para envío, alineadas a los manuales de marca de ambas compañías.
Una agencia de marketing contrató el proyecto para NCB (National Commercial Bank), el banco comercial más grande de Jamaica, en el marco de una campaña de NCB Mastercard. El objetivo de negocio era simple: incentivar el uso de las tarjetas de crédito co-branded a través de ofertas y sorteos (por ejemplo, una pieza para Black Friday que ofrecía un viaje a Los Cabos por usar la tarjeta).
Para llegar con el mensaje correcto a cada tipo de cliente, la campaña se enviaba segmentada en tres audiencias distintas, cada una con su propio nivel de oferta y tono.
La campaña se dividía en tres segmentos, cada uno con su propia lógica de contenido. Entender esa estructura antes de tocar el HTML fue clave: no era un email, sino una familia de piezas que debían reconocerse como la misma campaña, pero ajustadas al peso de cada segmento en el negocio del banco.
Los clientes de mayor valor. Reciben muchas comunicaciones del banco, así que el email tenía que sentirse como una atención personal y no como una promoción: una sola propuesta destacada, mucho aire y beneficios exclusivos por encima del precio, sin grillas de productos ni la palabra "descuento" en el titular.
Clientes activos que todavía no tienen una relación profunda con el banco. El objetivo era llevarlos a sumar un producto más, partiendo de lo que ya usan y presentando el siguiente paso con un único CTA, en lugar de mostrarles el catálogo completo.
El envío de mayor alcance, a una base amplia y heterogénea. El mensaje tenía que entenderse en segundos: titular y CTA en texto real, legibles aunque las imágenes estén bloqueadas, diseño pensado primero para mobile y un lenguaje sin siglas ni nombres internos de productos.
El diseño visual de cada pieza ya venía resuelto en Photoshop por el equipo de diseño de la agencia. Mi trabajo fue tomar esos archivos y traducirlos a HTML de email funcional: maquetación con tablas, estilos inline, ajuste de colores y proporciones para que la pieza se viera igual en distintos clientes de correo. Es un rol más técnico que de autoría visual, pero muestra la capacidad de llevar un diseño estático a algo productivo y enviable.
La restricción más fuerte fue trabajar con dos manuales de marca estrictos a la vez: el de NCB y el de Mastercard. Ambos definían colores, logos, proporciones y usos permitidos, y había que respetarlos sin que ninguno quedara subordinado al otro dentro de la misma pieza.
Cuatro pasos para llevar cada diseño a HTML de email sin romper ninguno de los dos manuales de marca.
Mapeé qué pieza correspondía a qué segmento, en qué orden salían y qué variaba entre una y otra (oferta, imagen, tono del copy) para que el equipo de la agencia tuviera visibilidad clara de toda la campaña de un vistazo.
Antes de tocar código, revisé en detalle las guías de NCB y de Mastercard para saber qué elementos eran innegociables (logo, paleta, proporciones) y dónde había margen.
Reconstruí cada diseño en HTML de email (tablas, estilos inline, imágenes optimizadas), cuidando que los colores y la tipografía coincidieran con el archivo original sin romper ninguno de los dos manuales.
Revisé cada pieza contra ambos manuales antes de entregarla, ya que un detalle fuera de norma (un logo mal proporcionado, un color incorrecto) podía significar que la agencia rechazara la entrega.
An email marketing campaign for NCB (National Commercial Bank Jamaica) × Mastercard, commissioned through a marketing agency and aimed at driving credit card usage. My role was to take the designs already finished in Photoshop by the design team and turn them into functional HTML for email, also organizing the content grid for the campaign's three audience segments.
The result was a set of email pieces ready to send, aligned to both companies' brand guidelines.
A marketing agency commissioned the project for NCB (National Commercial Bank), Jamaica's largest commercial bank, as part of an NCB Mastercard campaign. The business goal was simple: drive usage of the co-branded credit cards through offers and sweepstakes (for example, a Black Friday piece offering a trip to Los Cabos for card usage).
To reach each type of customer with the right message, the campaign was sent segmented into three distinct audiences, each with its own offer tier and tone.
The campaign was split into three segments, each with its own content logic. Understanding that structure before touching the HTML was key: it wasn't one email, but a family of pieces that had to read as the same campaign while being tuned to each segment's weight in the bank's business.
The highest-value customers. They receive a lot of communication from the bank, so the email had to feel like personal attention rather than a promotion: a single featured offer, plenty of white space and exclusive benefits over price, with no product grids and no "discount" in the headline.
Active customers who don't yet have a deep relationship with the bank. The goal was to get them to add one more product, starting from what they already use and presenting the next step with a single CTA, instead of showing them the full catalog.
The widest-reach send, to a broad and mixed base. The message had to land in seconds: headline and CTA in live text, readable even with images blocked, a mobile-first design and language free of acronyms or internal product names.
Each piece's visual design was already finished in Photoshop by the agency's design team. My job was to take those files and translate them into functional email HTML: table-based layout, inline styles, and color/proportion adjustments so the piece looked the same across different email clients. It's a more technical role than a visual-authorship one, but it shows the ability to carry a static design through to something production-ready and sendable.
The strongest constraint was working with two strict brand guidelines at the same time: NCB's and Mastercard's. Both defined colors, logos, proportions and permitted uses, and both had to be respected without either one being subordinated to the other within the same piece.
Four steps to carry each design into email HTML without breaking either brand guideline.
I mapped which piece corresponded to which segment, the order they went out in, and what varied between them (offer, image, copy tone) so the agency's team had a clear view of the whole campaign at a glance.
Before touching any code, I went through NCB's and Mastercard's guides in detail to know which elements were non-negotiable (logo, palette, proportions) and where there was room to move.
I rebuilt each design in email HTML (tables, inline styles, optimized images), making sure colors and typography matched the original file without breaking either guideline.
I checked each piece against both guidelines before delivering it, since one out-of-spec detail (a mis-proportioned logo, an incorrect color) could mean the agency rejecting the delivery.